Escaleras
Peldaño, contrahuella, canto y superficie deben funcionar con calma y seguridad en el uso diario.
Tablas, escaleras, alféizares, lavabos, zócalos, cantos y cortes se planifican para unir efecto del material, medidas y libertad de diseño.
Algunos detalles cambian todo el espacio: una escalera, un alféizar, un lavabo, un nicho o un canto que debe parecer pensado desde el principio.
Peldaño, contrahuella, canto y superficie deben funcionar con calma y seguridad en el uso diario.
Longitud, profundidad, vuelo y superficie se piensan según la instalación real.
Tabla, lavabo, canto y nicho pueden nacer de una misma idea de material.
Cantos vistos, ingletes, recortes y zócalos se planifican para que el material luzca mejor.

Para empezar suelen bastar pocos datos. Después se revisan material, espesor, superficie y canto con tranquilidad.

La piedra natural vive de la tabla, la veta, el color y el acabado. Por eso conviene mirar el material con calma antes de fijar medidas y cantos.
Mármoles claros, calizas y travertinos abren las superficies y hacen que los cantos parezcan más finos.
Granito, cuarcita y tablas con veta fuerte crean foco en escaleras, barras o paredes.
Cada tabla es distinta. Color, veta y acabado se eligen pensando en el lugar de instalación.
Un croquis, foto o plano se convierte primero en una dirección clara. Después se aclaran material, canto, medida, superficie y libertad de diseño.
La fabricación a medida se revisa personalmente. Precio, disponibilidad, idoneidad y plazo dependen del material y del corte deseado.